La implantación del BIM 5D suele asociarse al momento de redacción del proyecto y elaboración del presupuesto. Sin embargo, su verdadero potencial se manifiesta durante la fase de ejecución, cuando comienzan las certificaciones de obra y el control económico adquiere una dimensión crítica.
En proyectos de obra pública, donde la trazabilidad y la justificación técnica son esenciales, integrar el modelo BIM en el proceso de certificación permite mejorar la precisión, reducir errores y aumentar la transparencia.
Las certificaciones de obra son documentos económicos que reflejan:
En obra pública, este proceso debe cumplir estrictamente con los pliegos y condiciones contractuales, lo que exige coherencia entre proyecto, presupuesto y ejecución real.
En muchos proyectos, las certificaciones se gestionan de forma independiente al modelo BIM. Esto genera varios inconvenientes:
Cuando el modelo BIM no participa activamente en la fase de ejecución, se desaprovecha gran parte de su valor.
El BIM 5D permite que el modelo digital se convierta en la referencia para el control económico durante la ejecución.
Un flujo coherente podría estructurarse de la siguiente manera:
Este enfoque reduce la dependencia de mediciones manuales y mejora la consistencia de la información.
Integrar BIM 5D en el proceso de certificación aporta beneficios concretos:
Al apoyarse en el modelo digital, las mediciones pueden revisarse visualmente y verificarse con mayor facilidad.
Cada cantidad certificada puede vincularse a un elemento específico del modelo, lo que facilita la revisión técnica y la justificación ante la administración.
Cuando se producen modificaciones del proyecto:
Este proceso reduce el riesgo de inconsistencias entre documentación gráfica y económica.
La utilización del modelo como base de referencia mejora la comunicación entre:
Uno de los aspectos más relevantes durante la ejecución es la detección temprana de desviaciones económicas.
El BIM 5D permite:
Este enfoque facilita una gestión más proactiva del presupuesto.
BIMBC3 puede desempeñar un papel relevante en la fase de ejecución al:
De este modo, la aplicación contribuye a que el modelo BIM no quede limitado a la fase de proyecto, sino que siga aportando valor durante la ejecución.Aunque el BIM 5D aporta ventajas claras, su uso en certificaciones requiere:
Sin estos elementos, la integración puede perder eficacia.
El BIM 5D no debe entenderse únicamente como una herramienta para elaborar presupuestos iniciales. Su mayor potencial se alcanza cuando el modelo digital participa activamente en la fase de ejecución y certificación.
En obra pública, donde la trazabilidad y la justificación técnica son fundamentales, integrar el modelo BIM en el control económico permite:
Incorporar BIM 5D en las certificaciones de obra es un paso natural hacia una gestión económica más digital, coherente y controlada.